Música

Yo Yo Ma: Una actitud revolucionaria

Extraído del press kit de la película

Por Ambulante

29 mar 2017

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Traducido por Aída Flores.

La idea de la cultura no es tanto preservar las tradiciones, sino conservar vivas las cosas y desarrollarlas”. – Yo-Yo Ma

Kayhan Kalhor de Irán, Wu Man de China, Cristina Pato de Galicia y Kinan Azmeh de Siria, todos hacen música en privado y para el público, de manera profesional, con amigos y familiares, mientras discuten la influencia que el Silk Ensemble tiene en sus vidas. “Nos enfocamos en músicos que nos recuerdan que ser artista puede implicar sacrificio y muchas dificultades, además de felicidad y otras cosas increíbles”, dice Neville. “Hay una diversidad geográfica, de género y de estilo. Sus historias se complementan, pero son diferentes”.

Uno de los temas más importantes de la película es la idea del hogar: lo que es, lo que significa y cómo nos define a cada uno de nosotros. “Cada uno de estos músicos, incluyendo a Yo-Yo, dejó su hogar y sus tradiciones para tomar un camino menos transitado”, dice Neville. “Y finalmente, cada uno volvió con una visión nueva y más amplia del mundo. Es el ‘viaje del héroe’ de Joseph Campbell en pocas palabras”.

Kayhan Kalhor, maestro de kamanché.

Kayhan Kalhor, maestro de kamanché.

Kayhan Kalhor, maestro de kamanché aclamado internacionalmente y tres veces nominado a los premios Grammy, dejó Irán a los 17 años. Caminó miles de kilómetros a través de Europa buscando albergue y cargando únicamente su mochila y su instrumento. “Kayhan es un conservador vitalicio de la música y de la cultura persa”, comenta Neville. “Ha tenido una vida difícil tratando de hacer una sola cosa: tocar y preservar la música del kamanché. Es una manera simbólica de representar lo complicada que puede ser la vida en un lugar como Irán”.

Cuando finalmente regresó a Irán para enseñar el estilo tradicional persa, se encontró con una generación que no sabía nada de su propia historia. “Mi intención es representar a mi cultura y mostrar la contribución de esta antiquísima cultura en la historia de la humanidad”, dice Kalhor en la película. “Mi instrumento, el kamanché, no se estaba enseñando. Yo tuve mucha suerte de haber podido trabajar con la vieja generación de músicos”.

Kalhor se casó en Irán y se mudó a las afueras de Teherán, pero la política lo obligó a irse de nuevo. “No sé quién escriba los guiones de las revoluciones, pero todas parecen iguales”, dice Kalhor, “y afectan a las personas de la misma manera”.

Para Wu Man, la más importante tañedora de pipa (laúd chino) del mundo y la principal embajadora de la música china, dejar su país significó una oportunidad para colaborar con músicos poco ortodoxos y para establecer un nuevo parámetro de su instrumento. Pero a su regreso, encontró que la música tradicional de su país estaba desapareciendo rápidamente por lo que comenzó la labor de documentar la música folclórica china. “Sintió que la gente tenía muy poco aprecio por las tradiciones y entonces tuvo que convertirse en su defensora”, comenta Neville.

Pasó de ser una renegada de la música a una conservacionista”.

Los cineastas fueron con Wu Man a Xian, en donde ella les presentó a la Zhang Family Band, la décimo primera generación del clan que realiza el estridente teatro de sombras. Como Wu sabía que era muy poco probable que hubiera una décimo segunda generación de esta familia de artistas, organizó una función en Nueva York.

Wu admite que al estar viviendo entre dos culturas, es difícil pertenecer a algún lado. “En Estados Unidos todos piensan que eres china. Tocas un instrumento chino, vienes de China. Pero en China te dicen: ‘oh, eres de Estados Unidos, no sabes nada de la China de hoy en día’”.

Wu Man, la más importante tañedora de pipa (laúd chino) del mundo.

Wu Man, la más importante tañedora de pipa (laúd chino) del mundo.

El último en unirse al ensamble, el clarinetista Kinan Azmeh, también es una de las nuevas estrellas de la música en Siria. El presente conflicto lo forzó a abandonar Siria en 2012. “Él está pasando por momentos muy fuertes por lo que sucede en su país”, comenta Neville. “Eso lo hizo preguntarse si el arte significaba algo. A la respuesta a la que llegó, y lo que yo creo, es que el arte siempre significa algo”.

Los cineastas fueron a un refugio sirio en Jordania en donde Azmeh se encontró con el artista visual y miembro del ensamble, Kevork Mourad, para dar talleres de música a los niños que estaban ahí. “Ellos creen que no hay tiempo para la música”, dice. “Pero es ahí cuando la gente necesita música. Necesitan al menos un momento de felicidad, pero la realidad no lo hace nada fácil”.

“Cuando comenzó la revolución siria”, añade Azmeh, “me encontré con que estaba experimentando emociones mucho más complejas de las que yo puedo expresar en mi música. Me encontré sin poder escribir nada. El viaje consiste en buscar tu propia voz, y a veces crees haberla encontrado. Y luego, una vez que la tienes, se modifica”.

Al igual que Wu Man, Cristina Pato es una rebelde que se volvió defensora de la tradición. La mejor intérprete de gaita gallega del mundo se ganó el sobrenombre “la Jimi Hendrix de la gaita” gracias a su inusual estilo.

Cristina Pato, “la Jimi Hendrix de la gaita gallega”.

Cristina Pato, “la Jimi Hendrix de la gaita gallega”.

“Cristina le da una energía diferente tanto al ensamble como a la película”, dice Neville. “Es muy ligera y muy juguetona. Existen problemas, pero la música puede ser alegre, ella es muy alegre. La gente ha tratado de borrar la cultura gallega durante dos mil años. Su España no es la España del flamenco y las corridas de toros. Es casi como la costa sur de Irlanda, todos comen pescado y tocan la gaita”.

Galicia alguna vez fue un territorio independiente y aún mantiene su lengua, pero Pato se ha sentido preocupada al ver cómo las costumbres de la región se han erosionado. Como fundadora del Galician Connection, festival multidisciplinario que se celebra anualmente en Galicia, ha tomado los principios del Silk Road Ensemble para tratar de replicarlos en su tierra natal.

Ser parte de este experimento me ha hecho comprender lo que es conservar viva tu identidad. Sueño con tener algún tipo de rol en las artes en Galicia en un futuro”, dice Pato.

Los músicos hablan con elocuencia acerca de las dificultades que los han motivado y de las relaciones creativas en las que se han apoyado. “Ves a Cristina hablando acerca de componer música inspirada por su madre”, dice Man. “Kinan es una persona tan optimista a pesar de todo lo que está sucediendo en su país, pero ¿qué puede hacer al respecto? Hemos construido una gran confianza con la que podemos ayudarnos los unos a los otros. Ya sea Cristina con su festival en Galicia o Sandeep Das con su trabajo en la India, se invitan para participar en sus respectivos eventos lo cual crea una colaboración”.

Estas iniciativas tanto individuales como colaborativas han ayudado a abrir puertas hacia un mundo más expansivo e incluyente, según Weyermann. “La historia del Silk Road Ensemble es la historia de unas cuantas personas que se unieron y buscaron una manera para seguir adelante en un mundo complejo y atestado de conflictos. Se trata de descubrir afinidades insospechadas y de celebrar lo que compartimos como seres humanos”.

Para Rogers, las historias personales de estos músicos son el corazón del Silk Road Ensemble y de la película. “Escuchar acerca del trabajo que han hecho para fomentar y proteger sus culturas es lo más interesante de todo esto”, dice Rogers. “La cooperación es inspiradora. Todos interactúan en un nivel distinto a cualquiera que yo haya visto antes”.

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