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¿Cómo se programa una sección para niños?

Ambulante tras bambalinas

Por Ma. Cristina Alemán

5 abr 2017

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Es común que los festivales de cine tengan entre sus objetivos la formación de públicos, sin embargo, no todos consideran a los más pequeños en su programación. Desde 2011, el programa de Ambulante incluye la sección de Ambulantito, diseñada para acercar a los niños a narrativas y formas audiovisuales alternativas a las que ofrecen la cartelera comercial y la televisión. Itzel Martínez del Cañizo, programadora de Ambulante y encargada de la curaduría de Ambulantito 2017, habló de lo que podemos encontrar en esta sección y por qué es tan especial.

<em>En el mar donde nací</em>, de Isabel Achaval y Chiara Bondì

En el mar donde nací, de Isabel Achaval y Chiara Bondì

¿En qué consiste la sección de Ambulantito?

Ambulantito es la sección del programa de Ambulante dedicada al cine para niños. Generalmente pensamos en niños de kinder a primaria o que acaban de dejar la primaria, no tanto jóvenes, aunque estamos convencidos que nuestra programación dialoga también con los jóvenes y con los adultos.

Somos muchas las personas a las que nos gusta el cine infantil de calidad.

La sección usualmente consta de dos o tres programas de cortometrajes, aunque este es el segundo año que tenemos un largometraje; se trata de Tesoros (2017), la primera película de la reconocida directora mexicana María Novaro dirigida a un público infantil. La primera función en Ambulante fue muy bonita porque la directora dijo que es la experiencia más gozosa que ha tenido en su vida y que, de haberlo sabido, hubiera dedicado toda su carrera a hacer cine infantil. Esta reflexión le llegó siendo abuela, viendo películas con sus nietos y dándose cuenta que no hay muchas propuestas comerciales de cine para niños que promuevan valores distintos a los del cine de Hollywood, que es el que prevalece. Y en el cine nacional hay muy poca producción para niños.

<em>Tesoros</em>, de María Novaro

Tesoros, de María Novaro

Yo comparto con ella esta búsqueda, a mí también me gusta mucho tanto la literatura como el cine infantil y considero que una película para niños que no sólo dialogue con el niño, sino que también te interpele a ti como adulto y que te ofrezca una experiencia visual, estética y narrativa es fundamental. Sí existe una producción extensa a nivel internacional, pero se promueve poco comercialmente, afortunadamente Ambulante tiene un espacio para esas películas.

¿Cuáles son los criterios de programación de Ambulantito?

El único criterio base es que las películas dialoguen con una comunidad infantil.

Este año, por mi gusto, cercanía e interés, me dieron absoluta libertad para programar la sección. Primero vi muchas cosas y encontré elementos comunes. Luego, a partir de esos elementos, tejí un par de propuestas que me parecían interesantes. Un grupo de películas se enfoca más a la problemática real a la que se enfrentan los niños y el otro a un elemento poderoso que tiene la infancia: la fantasía.

<em>El elefante y la bicicleta</em>, de Olesya Shchukina

El elefante y la bicicleta, de Olesya Shchukina

Traslados, el programa 1 de Ambulantito, habla sobre la problemática de la migración internacional a la que se enfrentan los niños en la época actual. La migración no es necesariamente por trabajo, a veces es por huir de una guerra, a veces es por buscar el amor, a veces es por experimentar; por miles de razones hay muchos niños en todo el mundo que tienen que dejar su lugar de origen para vivir en otro lugar. Este programa es bastante complejo porque aunque maneja los temas con mucha sensibilidad y respeto, siempre manifestando el heroísmo de sus pequeños protagonistas, sí deja ver las dificultades, el dolor y las diversas problemáticas sociales a las que se enfrentan los niños del mundo. Manifiesta una realidad en donde hay muchas familias separadas, muchos niños que se tienen que quedar solos porque sus papás se van. De eso se habla en el mundo ahora y se refleja en las preocupaciones de los niños. En México también hay una migración importante y me parece que abordar estos temas puede generar un espacio de identificación y de diálogo muy significativo para los niños, que así pueden ver otras experiencias.

<em>Caramelos enormes y chocolates con malvavisco</em>, de Riesenkamell & Schokokuss

Caramelos enormes y chocolates con malvavisco, de Riesenkamell & Schokokuss

Historias secretas, el programa 2 de Ambulantito, trata sobre cómo el cine, la fantasía y la imaginación infantil son grandes herramientas para construir nuevas realidades. Por ejemplo, hay una serie de mini películas de tres minutos en las que las locaciones podrían ser cualquier cosa, una taza, la esquina de una ventana, y crean un universo miniatura. Desde esa serie, a una pequeña película en la que todo se desarrolla en sombras, hasta una película situada en un mundo gris en donde paralelamente vive una comunidad de gatos en una felicidad de color, como en mundos paralelos. Creo que los niños tienen esa capacidad, ese poder de crear mundos paralelos. Muchas veces en este mundo tangible y lleno de reglas ellos no tienen acceso a transformar nada, pero simultáneamente tienen el mundo de la mente, de la fantasía, de la imaginación, donde pueden modificar el sentido de las cosas y crear un nuevo mundo.

Me parece que estos dos programas hablan muy bien de esos dos campos en los que se desarrolla la realidad infantil.

Y bueno, Tesoros es otro tipo de apuesta. María Novaro trabaja con actores naturales o no-actores. En Tesoros, la directora parte de una anécdota de la historia real llevada a la ficción: cuenta que cuando el pirata Francis Drake llegó a las costas de Guerrero desde Inglaterra, dejó un tesoro escondido ahí y un grupo de niños, incluyendo unos hermanitos migrantes de la Ciudad de México a Guerrero, crean una fantasía colectiva para ir en busca del tesoro, una aventura que les dejará una gran enseñanza.

<em>El pingüino al que no le gustaba el agua</em>, de Nemytyj pingvin

El pingüino al que no le gustaba el agua, de Nemytyj pingvin

¿Por qué es importante programar contenido para toda la familia?

Hay programación de Ambulante que no pertenece a Ambulantito, pero aún así apela a un público familiar y eso es importante. No queremos que la reacción sea “Esto es para niños y por lo tanto no es para mí como adulto”. Ambulantito sí está pensado para los niños, sin embargo, hay otras película de la programación que no están en la sección de Ambulantito pero que pueden ser para toda la familia: La cazadora de águilas (2016, dir. Otto Bell), una opción para adolescentes, es Las lindas (2016, dir. Melisa Liebenthal), que también es para un público amplio y le puede gustar a los jóvenes; Hermanos (2015, dir. Aslaug Holm); Lucha México (2016, dirs. Alex Hammond, Ian Markiewicz), el programa doble Todo puede pasar (1995, dir. Marcel Łoziński) y Empezando a filmar (2008, dir. Jay Rosenblatt); y alguno de los documentales sobre música, como The Beatles: Eight Days a Week (2016, dir. Ron Howard). Pueden ver también Al otro lado del muro, que es triste pero muy dulce y que les va a dejar mucho para pensar y sentir.

<em>Minoule</em>, de Nicolas Bianco-Levrin

Minoule, de Nicolas Bianco-Levrin

Este año, ¿cómo ha sido recibida la sección de Ambulantito?

Hasta ahora sólo te puedo contar de la función de Tesoros, en la que el público estaba feliz. La sala estaba llena, había muchísimos niños, incluyendo familiares y amigos de todos los involucrados en la película (al menos los de la Ciudad de México) y la gente estaba muy contenta. Al final, se escuchaba cómo los niños del público repetían la última reflexión de la película, como que les hizo mucho sentido, y bailaban con la canción de cierre. Salió todo muy emotivo. Mostrar cine de calidad hecho en México es una bonita experiencia.

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