Género

¿Qué valgo si no soy linda?

Por Hayde Corona

2 may 2017

Compartir

Cualquier mirada evalúa y juzga. La de los otros y la propia. Las lindas habla de todos esos mandatos sociales implícitos para ser atractiva y deseable con los que las mujeres se topan desde muy pequeñas. Lo que presenta Melisa Liebenthal en su primer largometraje es un ensayo que, aunque es autobiográfico, pone sobre la mesa temas con los que cualquiera se podría identificar, detalles que parecen insignificantes pero que son cruciales para la autoestima del ser humano.

Si no sonríes en la foto, la tienes que volver a tomar. ¿Por qué? Porque las mujeres son más lindas cuando sonríen, porque si no lo haces entonces debes tener un problema, porque si sales mal automáticamente significa que eres fea. No importa que todo esto sea mentira, la inseguridad ya está instalada en ti.

Quizá algunos crean que es una exageración, pero Melisa y su grupo de amigas con quienes ha convivido desde que tiene memoria exponen con mucho humor, a través de fotografías y videos, todo lo que sintieron durante su pubertad y adolescencia, momentos clave en sus vidas pues fue ahí donde “se hicieron señoritas” y tenían que “darse a respetar”.

En todos los grupos de amigas siempre hay una que es más popular y, por lo menos para ellas, esta presión social las llevaba a ser “medio putitas”. Pero eso sí, se les educó diciéndoles que los “hombres son como cazadores”, que para divertirse está bien ser fácil pero para casarse hay que ser una chica seria. Melisa se pasaba de seria pues escondía su cuerpo bajo ropa holgada, dejó de sonreír y desarrolló una incomodidad hacia los otros. ¿Así cómo iba a conseguir novio? Ella no sabía ni qué cara poner y ya no importaba, pues siempre se decepcionaba cuando veía las fotos.

Pareciera que sólo hay dos cosas importantes en el cuerpo femenino: “tetas y culo”. Pero cuando eres una niña y esto no se ha desarrollado, ¿qué es lo que te distingue? El cabello. Una mujer con el cabello corto y una voz grave como la de Melisa sólo puede dar dos impresiones: es hombre o lesbiana. ¿Por qué somos así? Porque tenemos la necesidad de categorizar todo lo que vemos. Y para estar dentro de la categoría “linda”, ni siquiera basta con el físico, al parecer hay más reglas que tienen que ver con hábitos y actitudes.

La directora en ningún momento le reclama a los hombres, ni al Internet, las revistas de moda o la familia que ella no pueda dar la imagen que quisiera proyectar. Tampoco sus amigas. La pasan riendo y es tan natural que se nota en sus caras que quizá nunca habían pensado en lo desgarrador que es dejarse manosear para sentir validación, o tener una relación  que en realidad no quieren sólo para no ser la única sin novio, la fea.

No hay denuncias directas pues ellas también evalúan a los hombres y dicen que otras mujeres son feas. Si bien piensan que la depilación sólo causa dolor y te hace perder tiempo y dinero, de todas formas están desesperadas por hacer que el vello corporal desaparezca, porque no puedes ser atractiva con esos pelos y aunque sabes que estás perpetuando esos mandatos sociales, los sigues porque quieres que los demás piensen que eres linda.

Relacionados

Más documentales sobre Género

Patrocinadores