🤖 ¿Quieres exhibir cine documental? Entra aquí

Latinoamérica

Fuego en la sangre

Reseña de Pólvora y gloria

Por Ariana Akbari

16 Jun 2017

Compartir

Pólvora y gloria muestra un espectáculo fantasmagórico de corazón y —literalmente— fuego. Producido por el acelerador de artes de Nueva Orleans, Court 13 Arts, y dirigido por Viktor Jakovleski, el documental cuenta la historia de los habitantes de Tultepec, México, y su participación en un festival que celebra a San Juan de Dios, un santo que una vez rescató a muchas personas de un hospital en llamas y escapó sin ser lastimado, se dice, protegido por las manos de Dios. El primer gran día del festival consiste en el establecimiento de llamativos “castillos de fuego”, y el segundo presenta un desfile de toros coloridos que, como San Juan, no pueden arder aunque están rodeados de torbellinos de fuegos artificiales.

A través de la magia del cine, el espectador es capaz de llevarse algo de la magia de Tultepec aunque esté a kilómetros de distancia. Uno no puede dejar de mirar con asombro cómo las llamas brillan, como el agua en cascada de los molinos de viento, en un letrero que dice “Bienvenido a San Juan de Dios”. Ya que un fuerte viento sopla con incertidumbre a través de los castillos precarios, podrían colapsar en cualquier momento. Esta combinación de asombro y temor se extiende a lo largo de la película, mientras siluetas de obsidiana bailan salvajemente contra fondos naranjas, el humo se eleva, y un hombre, recientemente cegado por una explosión de fuegos artificiales, grita en la noche.

La película es, sin lugar a dudas, visualmente atractiva y emocionante, pero lo que la hace tan brillante es la forma en que la historia es capaz de transmitir la relación complicada y especial que los ciudadanos de Tultepec tienen con el festival. A menudo se repite que la gente de Tultepec tiene “fuego en su sangre”. La habilidad y la valentía requeridas para sus hazañas fantásticas se han transmitido a través de generaciones desde el siglo XIX. Observamos cómo los pobladores suben libremente los castillos altísimos de hasta 30 metros, mezclan polvos peligrosos con cuidado de no causar demasiada fricción para que no se quemen espontáneamente y bailan alrededor de los fuegos artificiales, sabiendo que corren el riesgo de herirse o matarse.

Además de las emocionantes imágenes y el material de calidad, la película presume de una banda sonora fenomenal, compuesta por Benh Zeitlin y Dan Romer, nominados al Oscar por Beasts of the Southern Wild. Las explosiones al azar y las trompetas de las bandas de pueblo puntúan una cuenta anticipada basada en el bajo. Otros sonidos a menudo imitan la aceleración de un corazón latiendo y aumentan la incertidumbre sentida por los participantes y los espectadores, así como la inestabilidad de los fuegos artificiales.

Pólvora y gloria combina belleza, peligro y fe en una amorosa obra de arte. Dada la explosión de 2016 en el mercado de fuegos artificiales de Tultepec en el que se perdieron casi 40 vidas, la película adquiere un significado aun más conmovedor. Sin embargo, es innegable que incluso con este desastre, la valiente gente de Tultepec continuará celebrando la fiesta de San Juan de Dios. Después de todo, tienen fuego en su sangre.

Relacionados

Más documentales sobre Latinoamérica

Patrocinadores