Justicia

Darle voz a los muertos

Reseña de Hasta los dientes

Por Ma. Cristina Alemán

9 mar 2018

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A través de la exploración de un caso de asesinato doble que no se ha resuelto desde hace ocho años, Hasta los dientes (dir. Alberto Arnaut) aborda temas dolorosos que hoy más que nunca –a inicios de año electoral– es urgente revisar. En 2010 un par de estudiantes de maestría del TEC de Monterrey, Jorge Antonio Mercado y Javier Francisco Arredondo, fueron balaceados dentro de las instalaciones de la universidad por un grupo de militares, en medio de un enfrentamiento con supuestos narcotraficantes. Los cuerpos de las víctimas fueron manipulados: los soldados los movieron de lugar, los golpearon hasta dejarlos casi irreconocibles y les plantaron armas. Al día siguiente, la versión oficial fue que el conflicto había dejado como saldo la muerte de dos sicarios “armados hasta los dientes”. El documental de Alberto Arnaut exhibe distintas implicaciones de este evento –emocionales, sociales y políticas– y deja la mesa puesta para la reflexión.

Hasta los dientes comienza con un fragmento del video de la cámara de seguridad de esa noche; vemos a un joven salir y luego regresar corriendo por una explanada, al fondo de la cual se ven dos entradas. Como suele suceder con este tipo de material, la imagen no es muy clara y parece que lo más importante se queda fuera de cuadro. Poco a poco, el documental va rellenando los huecos de ese fuera de cuadro inicial, reconstruyendo los hechos hasta trazar un panorama más completo de lo sucedido.

La columna vertebral de Hasta los dientes es el testimonio de los familiares de las víctimas, que comparten su dolor e indignación.

El largo camino que tuvieron que recorrer para conocer el destino de sus hijos revela la complicidad de todo un sistema diseñado para ocultar la verdad: desde la reticencia del TEC de Monterrey para responder de manera eficiente (e incluso humana) en aras de cuidar el protocolo; hasta los esfuerzos de las autoridades gubernamentales, primero para encubrir lo sucedido y luego para minimizar su gravedad. El escenario se vuelve más complejo con la declaración de un soldado anónimo, que admite que los altos mandos del ejército alientan a sus subalternos a deshacerse de cualquier testigo incómodo, actuando bajo la consigna de “los muertos no hablan”.

El documental poco a poco traza un panorama más completo de lo sucedido.

El documental poco a poco traza un panorama más completo de lo sucedido.

Desde hace ocho años, hay seis soldados acusados por el asesinato de Jorge Antonio y Javier Francisco, sin embargo, el caso no se ha llevado a juicio y ningún alto mando ha sido señalado como responsable de los hechos. El general a cargo del ejercito esa noche en Monterrey, Cuauhtémoc Antúnez Pérez, fue promovido al puesto de Secretario de Seguridad Pública de Nuevo León poco después del evento. Los familiares y amigos de las víctimas siguen en busca de justicia. Esto sucedió durante la “guerra contra el narco” de Felipe Calderón, pero queda claro que las heridas que se abrieron en ese entonces, lejos de sanarse con el tiempo, se hacen cada vez más profundas y purulentas.

El lema de Ambulante Gira de Documentales 2018 es “El intenso ahora” y, de distintas maneras, todas las películas de la programación dialogan con el momento actual. Esto es especialmente patente en Hasta los dientes. Las Fuerzas Armadas siguen en las calles y cada vez adquieren más poder (a finales de 2017 se aprobó la Ley de Seguridad Interior), y muchos de los funcionarios públicos que participaron en el encubrimiento del caso permanecen activos en la esfera política; algunos incluso aspiran a la presidencia. Vale la pena ver Hasta los dientes antes de presentarnos a las urnas este verano.

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